La lectura nos prepara para la vida, y esta nos hace más libre, amplifica nuestras posibilidades más allá de nuestra realidad próxima y hace que superemos las barreras históricas y geográficas de nuestra vida, nos permite viajar por los caminos de tiempo y del espacio.
Esta implica el desarrollo de la mente, de la imaginación y sobre todo enriquece el vocabulario para el uso diario escrito y oral. A pesar de que no queramos, lo usamos diariamente la búsqueda de un numero de teléfono, buscar en el periódico la cartelera del cine, la consulta de un diccionario, en revistas, etc.
La lectura es la base de la educación y la cultura, para desarrollarnos como personas, buenos ciudadanos. Leer sólo puede engrandecer tus conocimientos y ponerte a la altura de cualquiera; una vez que empiezas a leer verás que es difícil parar.
El hábito de la lectura en los jóvenes de ahora se ha perdido, porque la gente que compra libros son solo de 35 años a más, por ejemplo: antes en el segundo piso de saga había una tienda llamada la tienda “Crisol” cerró por el simple hecho que no venden libros, ya que la gente no compra.
En estos tiempos, hay un montón de cosas que disminuyen el tiempo a la lectura, como los videojuegos, el Internet, las películas, etc.
La lectura estimula la imaginación y ayuda al desarrollo del pensamiento abstracto. En la actual sociedad de la comunicación, caracterizada por la sobreabundancia de datos, la lectura comprensiva tiene un papel clave para convertir la información en conocimiento.Dada la trascendencia de la lectura en la conformación del individuo y, por tanto de la sociedad, la adquisición y consolidación del hábito lector debe ser un objetivo prioritario de la política educativa. Pero la formación de los ciudadanos no debe circunscribirse exclusivamente al sistema de enseñanzas regladas, sino que ha de convertirse en un elemento clave del desarrollo personal y profesional de la persona que influye a lo largo de toda la vida y que se manifiesta también en el empleo del ocio. Es en ese sentido en el que debe resaltarse el carácter estratégico de la lectura en la sociedad moderna.Asimismo, tras la revolución tecnológica, es necesario ampliar el concepto de lectura y no ligarlo exclusivamente a un soporte concreto, sino a cualesquiera de los nuevos medios. La tecnología no sólo pone en peligro la pervivencia del hábito lector, sino que incluso ha convertido la lectura en la llave de la sociedad de la información.Durante mucho tiempo, el objetivo educativo básico ha sido la escolarización de toda la población. Una vez lograda esta meta, el reto actual es conseguir que todos los alumnos reciban una educación de calidad. Para eso, es fundamental que desarrollen y consoliden el hábito lector.

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